
En el primer curso de meditación con el Tarot que hice una forma de trabajar con las cartas que utilizábamos era pintarlas. El proceso de colorear cada carta del Tarot, puede ser similar al de colorear mandalas.
Mientras pintamos centramos nuestra atención en la lámina en cuestión y de forma subconsciente ya estamos trabajando con las energías arquetípicas que representa. Trabajabamos una carta por semana y además de pintarla luego la poniamos bajo la almohada durante toda la semana. Es aconsejable tener un cuaderno de trabajo en el que ir anotando los sueños, pensamientos y esperiencias que van surgiendo.
Entonces la profesora nos facilitó un juego de Arcanos,

pero cuando he querido volver a trabajar alguna carta, o hacer el proceso completo desde El Loco hasta El Mundo de nuevo ha habido que buscar otras alternativas. La verdad es que he ido encontrado bastantes libros en los que aparecen las cartas sin colorear, ¡y todo es tan fácil como hacer una fotocopia!
¡Y listo, a pintar!. Yo suelo hacerlo con lápices de colores, pero se puede imprimir en papel más grueso y colorear con rotuladores.
Los Arcanos del mazo Raider, los puede encontrar el un libro de J. Antonio Portela, "
Manual práctico del Tarot", libro muy interesante porque da una visualización para hacer con cada carta, además de

explicar su técnica de sanación con el Tarot.
Esta de Los Enamorados de Marsella son de tamaño más pequeño que una baraja normal y las encontré en un pequeño libro de Esperanza Gracia
"La magia del Tarot".
Y las de Marsella más grandes (las que hay arriba de El Mago) las pude encontrar en una novela, ¡Sí una novela!, que supongo que quizá ahora ya está descatalogada, fue finalista del premio Robinbook 1999. Es una novela que va trazando el argumento de la misma pasando por cada uno de los arcanos, y desde ese punto de vista ya es interesante. La autora es Ran y el título
"El juego de la vida".

Lo de emplear una baraja u otra supongo que va a gustos. Algunos prefieren el Raider porque tiene más simbolismo añadido a las imágenes, otros prefieren el de Marsella por ser el más próximo al Tarot original, y porque consideran que los símbolos añadidos a algunas barajas no dejan de ser subjetivos.
Yo primero utilizé el Raider para meditación y visualizaciones, y ahora desde hace algún tiempo estoy redescubriendo el de Marsella. Bueno, para mi esta es una forma de trabajar con el Tarot muy gratificante e interesante, ¡animaros a provarla!